Disponer del material adecuado es esencial para disfrutar de la marcha nórdica y aprender una técnica fluida. Un error habitual entre principiantes es utilizar bastones de senderismo o esquí, los cuales no permiten el movimiento específico de apertura de la mano.
La importancia de la dragonera anatómica
La pieza distintiva de un bastón de marcha nórdica es su dragonera, que se ajusta a la muñeca y rodea el pulgar como un medio guante. Este sistema mantiene el bastón unido a la mano incluso cuando abres los dedos al completar el impulso hacia atrás, permitiendo un movimiento libre sin peligro de que el bastón caiga al suelo.
Fórmula para calcular la altura óptima
Para salidas saludables y ritmo moderado, la fórmula estándar recomendada es:
Altura del bastón = Estatura en cm (con calzado) × 0.68
Por ejemplo: una persona con 170 cm de estatura requerirá bastones de aproximadamente 115 cm (170 × 0.68 = 115.6 cm). Con el bastón en posición vertical apoyado en el suelo, el ángulo del codo debe situarse cercano a los 90 grados.
¿Bastones fijos o telescópicos?
- Bastones fijos (de una sola pieza): más ligeros, con menor vibración al golpear el suelo y máxima durabilidad. Son ideales si siempre caminas cerca de casa.
- Bastones telescópicos (ajustables): cómodos para viajar, guardar en el maletero y compartirlos con diferentes miembros de la familia.
Conteras para tierra y asfalto
Los bastones cuentan con una punta metálica de widia para clavar en caminos de tierra o césped, y unas conteras de goma biseladas («pad» o zapata) que se colocan para caminar con suavidad y sin ruido sobre aceras y asfalto urbano.
Prioriza bastones con dragonera tipo guantelete, calcula tu medida multiplicando tu altura por 0.68 y utiliza conteras de goma cuando camines por superficies pavimentadas.